
Entender el interés de un análisis de combustión para su caldera
Lo que el análisis mide realmente: humos, exceso de aire, estabilidad de la llama
En una caldera de gas o gasóleo, el análisis registra los humos a la salida. Se miden sobre todo O2, CO2, CO, la temperatura de los humos y, a veces, el tiro. Estos valores sirven para estimar el exceso de aire, detectar una combustión incompleta y comprobar que la llama se mantiene estable, incluso cuando el quemador modula.
Cuándo realizarlo: puesta en marcha, mantenimiento, reclamación del cliente, tras un ajuste
- En la puesta en marcha, o tras sustituir el quemador.
- Durante el mantenimiento anual, para validar los ajustes correctos.
- En caso de reclamación del cliente. Olores, hollín, humos, parada de seguridad.
- Después de cualquier intervención en el aire, el gas, el inyector o el conducto.
Los beneficios en obra: rendimiento, seguridad frente al CO, menor consumo
En obra, un análisis bien hecho ayuda al ajuste fino. Gana en rendimiento real, limita el consumo excesivo y refuerza la seguridad frente al CO con un control medido. También queda como registro útil en el informe de mantenimiento.
Preparar su análisis: seguridad, equipo y condiciones de medida
El control de seguridad ante todo: ventilación, estanqueidad al aire, riesgo de monóxido de carbono
Antes del análisis, ponga la vivienda en su configuración real. Abra las entradas de aire, compruebe que las rejillas no están obstruidas y que la sala no queda en depresión por una ventilación mecánica, una campana extractora o una secadora. Si sospecha un defecto de evacuación, deténgase, ventile y asegure la intervención con un detector adecuado. Riesgo de CO, no se toman atajos.
Elegir y comprobar bien el analizador: calibración, sondas, filtros, batería
Un analizador mal mantenido da ajustes erróneos. Compruebe la fecha de calibración, haga el cero en aire fresco y luego inspeccione sondas, juntas y tubos flexibles. Cambie los filtros obstruidos, vacíe el purgador de condensados si lo hay, y salga con la batería llena. Calibración correcta antes de tocar el quemador.
Puntos clave de la colocación: toma de humos, temperatura de régimen, tiro y toma de aire
Haga la toma en un tramo recto, después del aparato y antes de cualquier dilución. Espere a un régimen estable y luego registre O2, CO, temperatura de humos y tiro. Compruebe también la toma de aire, sobre todo en una vivienda que ha ganado estanqueidad tras el aislamiento. Régimen estable, o habrá que repetir el análisis.
Realizar el análisis de combustión en obra: pasos y ajustes
Registrar los valores útiles: O₂, CO, CO₂, temperatura de humos, tiro, humos secos
Estabilice la caldera en régimen nominal y luego inicie el análisis con un analizador calibrado. Registre O₂, CO, CO₂, temperatura de los humos, tiro en el conducto y el indicador de «humos secos» (CO corregido). Anote también el exceso de aire y el rendimiento calculado. Prioridad absoluta a la seguridad. Si el CO sube, corte y ventile.
Ajustar la combustión: aire/gas, presión, inyector, válvula, modulación
Ajuste primero el aire y luego el caudal de gas o gasóleo. Ajuste presión, inyector y válvula de gas siguiendo las instrucciones del fabricante. Trabaje con pequeños toques, deje 2 a 3 minutos de estabilidad entre dos ajustes y compruebe la modulación en varios niveles para evitar un CO elevado a bajo régimen.
Casos frecuentes y soluciones: suciedad, defecto de aire, conducto, condensación
Suciedad. Limpieza del intercambiador y del quemador antes de cualquier ajuste. Defecto de aire. Rejillas obstruidas, sala demasiado estanca, toma de aire por corregir. Conducto. Tiro insuficiente, estanqueidad, uniones. Condensación. Temperatura de humos demasiado baja o retorno demasiado frío, a tratar mediante ajuste, aislamiento o adaptación hidráulica. Un buen diagnóstico evita «ajustar a ciegas».
Interpretar los resultados: mejorar el rendimiento sin degradar la combustión
Leer el rendimiento calculado: PCI, pérdidas por humos, influencia de la temperatura de humos
El rendimiento mostrado suele calcularse sobre el PCI (poder calorífico inferior). Depende sobre todo de las pérdidas por humos. Cuanto más sube la temperatura de los humos, más energía se escapa por el conducto. El análisis también cruza O2 o CO2 para estimar el exceso de aire. Objetivo: humos más fríos, pero un tiro estable, sin riesgo de condensación en una caldera no prevista para ello.
Detectar las desviaciones: CO elevado, exceso de aire, inestabilidad, subcombustión
Un CO elevado, o que varía mucho, indica una combustión incompleta, suciedad o un mal ajuste aire-combustible. Demasiado aire es más seguro pero menos eficiente. Muy poco supone subcombustión e inestabilidad. En obra, vigile también el CO en el aire ambiente y el estado del conducto.
Optimizar de forma global: ajuste del quemador, limpieza del intercambiador, equilibrado hidráulico
A menudo se gana rápido con un ajuste del quemador limpio y un intercambiador limpio. Después, revise la hidráulica. Caudales coherentes, circuladores adecuados, equilibrado de los emisores. Un buen delta T limita los ciclos cortos y ayuda a una caldera de condensación a permanecer en su zona eficiente.
Trazabilidad y requisitos 2026: informes, tolerancias y consejos al cliente
Redactar un informe de análisis claro: valores antes/después, ajustes, recomendaciones
Un informe útil cabe en una página. Anote los valores medidos antes y después. Precise las condiciones del análisis (temperatura, caudales, consignas, modo de calefacción). Añada los ajustes realizados, las tolerancias aceptadas y 3 recomendaciones concretas. Adjunte 2 fotos y, si es posible, un registro con fecha y hora (aplicación o aparato).
Cumplir las obligaciones de mantenimiento y la seguridad: certificados, prevención del CO (2026)
En 2026, sus clientes esperan sobre todo pruebas. Entregue el certificado de mantenimiento cuando corresponda (calderas, bombas de calor, climatización según potencia). En cuanto a seguridad, recuerde los puntos sobre el CO: ventilación despejada, evacuación de humos controlada, deshollinado planificado. Un detector de CO sigue siendo una buena opción a proponer, sin dramatizar.
Poner en valor su intervención: pruebas de rendimiento, argumentos de ahorro, seguimiento anual
Ponga en valor su trabajo con pruebas sencillas: rendimiento estimado, diferencia de consumo, confort ganado. Tradúzcalo en kWh y luego en euros con la hipótesis de precio utilizada. Proponga un seguimiento de los consumos tras la rehabilitación. Incluso 15 minutos a distancia para repasar las consignas y ajustar evitan las desviaciones y fidelizan.
Cifras clave
50 ppm
CO máximo
3–5 %
O₂ óptimo en gas
92–98 %
Rendimiento de combustión
Preguntas frecuentes
Si el CO medido en los humos (aire libre) sube con fuerza o supera aproximadamente 1000 ppm, deténgase: corte el quemador, ventile y busque la causa (falta de aire, inyector, tiro, obstrucción). En una vivienda, controle también el CO ambiente con un detector adecuado antes de retomar los ajustes.

Louis Meneteau
CPO de Argile


