En una vivienda, un voladizo parasol es una marquesina horizontal sobre un hueco, y el método 3CL-DPE 2021 lo modeliza bajo el nombre de obstrucción próxima « baie sous un balcon ou auvent ». Allí el factor depende únicamente del vuelo: 0,8 por debajo de 1 m, 0,6 entre 1 y 2 m, 0,5 entre 2 y 3 m, 0,4 a partir de 3 m, sin distinguir orientación. La geometría, en cambio, no está en ninguna tabla: el vuelo que sombrea por completo un hueco de 2,15 m al mediodía solar del solsticio de verano va de 0,53 m en Sevilla a 0,77 m en Bilbao, y ese mismo vuelo solo deja de 0,30 a 0,33 m de sombra sobre la parte alta del hueco en el solsticio de invierno, es decir de 14 a 16 % de su altura. Es esa relación, y no la promesa de confort, la que se defiende ante un cliente y ante un competidor más barato.
Lo que vale el voladizo parasol en el cálculo, y bajo qué nombre
La clase de obstrucción próxima y su tabla de factores
La 3CL no conoce la palabra voladizo. Conoce cuatro familias de obstrucciones próximas, y un vuelo horizontal sobre un hueco entra en « baie sous un balcon ou auvent ». La tabla es corta y no admite interpretación.
| Obstrucción próxima registrada | Vuelo | Orientación | Factor |
|---|---|---|---|
| Hueco bajo balcón o marquesina | menos de 1 m | todas | 0,80 |
| Hueco bajo balcón o marquesina | de 1 a 2 m | todas | 0,60 |
| Hueco bajo balcón o marquesina | de 2 a 3 m | todas | 0,50 |
| Hueco bajo balcón o marquesina | 3 m y más | todas | 0,40 |
| Hueco al fondo de balcón o logia | menos de 1 m | Sur | 0,50 |
| Hueco al fondo de balcón o logia | 3 m y más | Sur | 0,20 |
| Sin obstrucción próxima | no procede | todas | 1,00 |
Dos lecciones para el presupuesto. El primer escalón es el rentable: pasar de nada a 1 m de vuelo hace caer el factor de 1,00 a 0,60, es decir un 40 % menos de ganancias solares, mientras que pasar de 2 a 3 m solo resta diez puntos más. Y la tabla no premia la orientación en una marquesina, al contrario que en el fondo de balcón: un voladizo al norte se contabiliza igual que uno al sur, lo que es un límite del método y no un argumento de venta.
Próxima por lejana, o por qué el voladizo nunca basta solo
El factor de soleamiento de un hueco es el producto de la obstrucción próxima por la lejana. Un voladizo de 1,20 m ante un hueco ya tapado por un muro vecino acumula ambos coeficientes, y el cálculo se vuelve pesimista rápido en las ganancias de invierno. En una fachada totalmente despejada, en cambio, el voladizo carga solo con todo el efecto. La obstrucción lejana se registra aparte, y conviene revisar cómo entra el sombreamiento en el cálculo antes de concluir nada sobre la ganancia.
Lo que se registra en visita para que el dato aguante un control
Bastan tres cotas, y hacen falta las tres. El vuelo en proyección horizontal, medido desde la cara exterior del vidrio hasta el borde del voladizo. La altura entre el borde del voladizo y el dintel, que baja la línea de sombra y que la tabla ignora pero la obra no. La orientación del hueco con brújula, para el resto del cálculo. Una foto desde el exterior con el metro desplegado en el encuadre vale más que un valor redondo escrito de memoria.
Dimensionar el vuelo: geometría solar, no catálogo de fabricante
El vuelo que sombrea el hueco en el solsticio, latitud por latitud
Al mediodía solar, la altura del sol vale 90° menos la latitud, más o menos la declinación de 23,44°. El vuelo que pone toda la altura de vidrio en sombra es entonces la altura del hueco dividida por la tangente de ese ángulo. Para un hueco corriente de 2,15 m cuyo borde de voladizo queda a ras del dintel, eso da valores que varían un 45 % entre Bilbao y Sevilla.
| Ciudad | Latitud | Altura del sol el 21 de junio | Vuelo para sombrear 2,15 m | Altura del sol el 21 de diciembre | Sombra restante el 21 de diciembre |
|---|---|---|---|---|---|
| Bilbao | 43,3° N | 70,2° | 0,77 m | 23,3° | 0,33 m |
| Madrid | 40,4° N | 73,0° | 0,66 m | 26,1° | 0,32 m |
| Valencia | 39,5° N | 74,0° | 0,62 m | 27,1° | 0,32 m |
| Sevilla | 37,4° N | 76,0° | 0,53 m | 29,2° | 0,30 m |
El cruce con la tabla de factores es revelador. En toda la península el vuelo geométricamente correcto queda entre 0,53 y 0,77 m, es decir por debajo del primer umbral: un voladizo dimensionado solo por la sombra del solsticio se queda en la clase 0,80. Llevarlo a 1,00 m en una fachada sur no es sobredimensionar, es lo que hace saltar el hueco de clase en el cálculo manteniendo un vuelo realista en fachada, y lo que cubre además las horas que rodean el mediodía solar.
Lo que ese mismo vuelo cuesta en ganancias de invierno
La objeción habitual del cliente es que se le quita el sol de enero. El cálculo responde. Con el vuelo anterior, la sombra proyectada sobre el hueco al mediodía del 21 de diciembre queda entre 0,30 y 0,33 m sea cual sea la ciudad, es decir de 14 a 16 % de la altura de un hueco de 2,15 m, y cae sobre la parte alta del vidrio, la que ilumina el fondo de la estancia pero no soleaba las superficies de acumulación. La relación es por tanto de uno a seis entre lo que se corta en junio y lo que se pierde en diciembre. Es la única frase de este artículo que se defiende sola en una reunión.
Este y oeste: donde el vuelo horizontal deja de servir
Al sur, la diferencia de altura solar entre los dos solsticios supera los 46°, y es esa diferencia la que explota el voladizo. Al este y al oeste, el sol que molesta está bajo sobre el horizonte a primera y a última hora, en cualquier mes: un vuelo horizontal de 1 m no corta casi nada, y la tabla de factores le concede igualmente el mismo 0,60. La respuesta es vertical, aletas laterales o lamas orientables, y hay que decírselo al cliente en lugar de venderle un voladizo que no va a trabajar.
Dónde se sitúa el voladizo en el plan de obras
Su rango frente al aislamiento y la ventilación
El voladizo actúa sobre las ganancias, no sobre las pérdidas: no mueve la letra del certificado ni abre ninguna ayuda. Se propone por tanto después de la envolvente y de la ventilación, y se justifica por hueco, no por vivienda. En un chalet posterior a 1975 correctamente aislado, los grandes huecos al sur suelen ser el primer foco de sobrecalentamiento, antes que la cubierta, y la medida pasa a ser prioritaria. El inventario completo de las soluciones pasivas a estudiar antes de cualquier climatización sirve para situar el voladizo en ese orden, no para imponerlo.
Vivienda unifamiliar, bloque, terciario: lo que cambia en el presupuesto
En unifamiliar, el voladizo se trata como una obra de fachada: anclaje estructural, estanqueidad, acabado, y una línea de andamio o plataforma que a menudo pesa tanto como los perfiles. En bloque, la fachada es elemento común y la obra pasa por junta, lo que desplaza la firma uno o dos ejercicios. En terciario, la superficie acristalada cambia la escala: las cargas de viento pasan a ser determinantes, se espera un cálculo estructural y el mantenimiento se contractualiza. Esos tres casos no se presupuestan al mismo precio por metro lineal.
Las protecciones que hay que asociar según la exposición
Un voladizo solo responde a una orientación y a una franja horaria. El resto se completa.
- Lamas orientables en fachadas este y oeste, donde el sol es rasante.
- Persianas y contraventanas exteriores, que trabajan delante del vidrio y no encima.
- Aleros y pérgolas cuando la geometría existente permite prolongarlos.
- Vegetación de hoja caduca, que sombrea en agosto y deja pasar en enero.
Ejecución: lo que compromete la garantía
Materiales y compatibilidades metálicas
El aluminio lacado sigue siendo el estándar por su peso y estabilidad, siempre que se separen los pares electroquímicos con el acero, el cobre o el inoxidable, sobre todo en ambiente marino. El acero exige galvanizado en caliente y retoque sistemático de los cortes, o la corrosión arranca en el canto. La madera impone una clase de uso coherente con la exposición y un diseño que no retenga agua. El hormigón es robusto pero pesado: cargas, fisuración y goterón se verifican antes de proponerlo en rehabilitación.
Anclajes y paso a través del SATE
El anclaje se lleva al soporte portante, nunca al aislante. Sobre fábrica maciza, taco o anclaje químico según la profundidad disponible. Con SATE, ménsulas desacopladas o placas con rotura, dimensionadas a las cargas de viento y nieve del emplazamiento, con un tratamiento de estanqueidad conectado a la lámina cortavientos: es el punto donde se fabrican los puentes térmicos de encuentro y las entradas de agua. Las exigencias propias del soporte aislado se detallan en nuestro artículo sobre el aislamiento térmico por el exterior.
- Pretaladrado y calzado, para no aplastar el aislante bajo la placa.
- Arandelas aislantes entre metales distintos, sistemáticas junto al mar.
- Juntas compatibles con UV y movimientos diferenciales, renovadas en el contrato de mantenimiento.
Agua, corrosión y documentos del expediente de obra
Una pendiente hacia el exterior, un goterón que despega la gota del plano de fachada, ningún punto de estancamiento: es el trío que decide la vida útil del elemento. La tornillería inoxidable se elige compatible con el perfil, no por plazo de entrega. En cuanto a documentación, el expediente de fin de obra recibe el cálculo de cargas, el detalle de anclaje validado por el fabricante, el documento de idoneidad técnica cuando existe y las referencias exactas de los perfiles instalados. Ante un siniestro, es ese conjunto el que responde en lugar de la empresa.
Defender el precio ante un competidor más barato
Lo que se demuestra y lo que no se promete
Se demuestra: el vuelo elegido, la altura solar en la latitud de la obra, el factor que se deriva, el periodo exacto en que el hueco queda a la sombra. No se promete: una temperatura interior, un número de grados ganados, un sustituto del aire acondicionado. Un voladizo no trata ni las ganancias internas, ni la inercia, ni la ventilación nocturna, y una vivienda sin posibilidad de ventilación nocturna seguirá caliente pese a él. Decirlo de entrada es lo que separa una oferta técnica de una oferta comercial.
Lo que se escribe en el presupuesto
La partida se detalla: vuelo en proyección horizontal, desarrollo y material del perfil, sistema de anclaje y número de ménsulas, tratamiento de estanqueidad, acabado del intradós. El intradós merece su mención, porque un tono claro devuelve luz al interior y genera deslumbramiento a última hora de la tarde, lo que acaba en litigio si nadie lo escribió. Los medios de acceso van en partida aparte. Un presupuesto con esas cinco líneas ya no se compara con el alzado del competidor.
Por qué hueco empezar
Se empieza por uno a tres huecos, los que suman gran superficie acristalada, orientación sur o suroeste y estancia ocupada por la tarde. Para eso hace falta el inventario: la IA de Argile identifica los huecos de cada fachada y calcula sus superficies, lo que da la lista ordenada por orientación antes incluso de la visita. El resto de huecos pasa como variante presupuestada, lo que deja al cliente una decisión que tomar en lugar de un precio que aceptar.




