Un ladrillo monomuro alcanza R = 2,70 m²·K/W a 30 cm, 3,14 a 37,5 cm y 3,81 a 42,5 cm, valores declarados por Wienerberger para la gama Porotherm. Estas cifras describen el muro corriente revocado, no el muro real con sus piezas de borde y sus frentes de forjado. Frente a ellas hay dos umbrales de obligado cumplimiento: 3,7 m²·K/W en la ficha CEE BAR-EN-102, y 3,7 por el interior contra 4,4 por el exterior en el anexo 1 de la orden del 17 de noviembre de 2020 para MaPrimeRénov'. Ninguno de los dos se lee sobre el ladrillo: ambos textos solo cuentan el aislante añadido, y eso decide cómo se valora un monomuro tanto en rehabilitación como en obra nueva.
Qué es realmente el monomuro, como producto valorable
Aislamiento repartido: la prestación está en el bloque, no en una capa
El monomuro es un bloque de cerámica aligerado, montado con junta fina, cuyas cámaras atrapan aire inmóvil. Se habla de aislamiento repartido porque no hay capa aislante añadida que medir aparte: el muro es el producto. En un presupuesto, la línea de aislamiento desaparece y se traslada a la albañilería, lo que cambia la estructura del precio y la manera de justificar la prestación ante el cliente.
Los espesores del mercado y la R que les corresponde
Las gamas habituales se declinan en 30, 37,5 y 42,5 cm de anchura de bloque. Los valores declarados por el fabricante son los de un muro corriente revocado por ambas caras.
| Bloque | Anchura | Muro acabado | R declarada | Up revocado dos caras |
|---|---|---|---|---|
| Porotherm R30 | 300 mm | 32,5 cm | 2,70 m²·K/W | 0,35 W/m²·K |
| Porotherm R37 | 375 mm | 40 cm | 3,14 m²·K/W | no publicado |
| Porotherm R42 | 425 mm | 45 cm | 3,81 m²·K/W | 0,25 W/m²·K |
| Ladrillo aislante de 20, tipo bgv'thermo+ | 200 mm | 20 cm sin trasdosado | 1,50 m²·K/W | trasdosado necesario |
La última fila no es un monomuro: es un ladrillo de 20 destinado a recibir un trasdosado. La confusión es frecuente en el levantamiento y sale cara cuando el muro anotado como cerámico resulta estar esperando 100 mm de lana que nadie ha valorado. Para situar el monomuro frente a los demás bloques, compare las conductividades del hormigón, el ladrillo y el bloque.
Dónde el monomuro sustituye a un sistema aislante, y dónde no
El monomuro sustituye a un sistema aislante mientras el objetivo siga siendo el muro corriente. En cuanto la conformidad se juega a escala del edificio, en RE2020, el árbitro deja de ser la R del cerramiento y pasa a ser el Bbio, el Cep y los grados-hora de disconfort de verano. Un 42,5 cm a 0,25 W/m²·K pasa en muchas configuraciones, un 30 cm a 0,35 W/m²·K bastante menos, y quien decide es el estudio térmico, nunca el catálogo. El hormigón celular responde a la misma lógica de bloque portante aislante, con otras limitaciones de puesta en obra.
La R del ladrillo frente a los umbrales de obligado cumplimiento
Lo que cada dispositivo cuenta realmente
Aquí es donde se pierden los expedientes. Ni los CEE ni MaPrimeRénov' miran el muro existente: miran el aislante que usted coloca.
| Dispositivo | Umbral de resistencia térmica | Sobre qué recae |
|---|---|---|
| CEE, ficha BAR-EN-102 vA65.4 | R ≥ 3,7 m²·K/W | solo el aislante añadido, lo existente queda expresamente excluido |
| MaPrimeRénov', aislamiento de muros por el interior | R ≥ 3,7 m²·K/W | solo el aislante añadido |
| MaPrimeRénov', aislamiento de muros por el exterior | R ≥ 4,4 m²·K/W | solo el aislante añadido |
| RE2020, obra nueva | ningún umbral de cerramiento | Bbio, Cep y DH a escala del edificio |
La diferencia entre 3,7 y 4,4 es la línea que hace rechazar. Un trasdosado dimensionado solo sobre la ficha CEE queda por debajo del umbral de MaPrimeRénov' en cuanto la actuación se hace por el exterior, y el expediente vuelve después de la obra, cuando ya nada se puede recuperar.
Lo que significa sobre un muro monomuro existente
En rehabilitación, un monomuro de 37,5 cm con R = 3,14 ya es un buen muro, y ahí está precisamente la trampa: la ganancia de un trasdosado es escasa, pero el umbral no se mueve. Para abrir la prima debe colocar 3,7 m²·K/W de aislante adicional, con independencia de lo que el ladrillo ya aporte. Dicho de otro modo, la prima CEE de muros se calcula sobre una actuación que la física no siempre justifica, y el arbitraje se plantea en el presupuesto, no en el expediente.
Confort de verano e higrotermia: lo que se levanta en la visita
La inercia del monomuro trabaja sobre el desfase, no sobre la R. Nunca compensa un cerramiento infraaislado y no exime de tratar las ganancias solares ni la sobreventilación nocturna, que la RE2020 cuantifica en grados-hora. En humedad, la cerámica tolera las variaciones mejor que un revestimiento cerrado, pero un revoco exterior demasiado estanco atrapa el agua de construcción. Lo que se anota en la visita es la naturaleza del revoco existente y el estado de los aleros, no una impresión de confort.
Puesta en obra: lo que compromete la garantía decenal
Primera hilada y replanteo: la base que decide todo lo demás
La primera hilada se coloca con mortero tradicional sobre nivelación enrasada, con ejes trazados y diagonales comprobadas. Un defecto de planeidad aquí se propaga en toda la altura y no se recupera con junta fina. Los pasos de instalaciones y la alineación de los encuentros se resuelven en el replanteo, antes de la entrega, porque un corte improvisado sobre un bloque aligerado destruye la continuidad de las cámaras.
Junta fina: los errores que se ven en el ensayo de estanqueidad
El montaje se hace después con mortero-cola en junta fina. La dosificación de agua, la herramienta de aplicación y el machihembrado sin ahogar la pieza condicionan tanto la resistencia mecánica como la estanqueidad al aire. Los cortes se hacen con sierra de materiales y se desempolvan antes de encolar.
- Nada de encolar sobre ladrillo helado.
- Nada de junta gruesa para recuperar un nivel.
- Protección de las hiladas frente a la lluvia al final de la jornada.
Puntos singulares: donde se evapora la R declarada
Los valores del fabricante describen el muro corriente. El muro real incluye piezas de borde, zunchos, dinteles y frentes de forjado, todos menos prestacionales que el bloque. Es la partida que explica la diferencia entre la prestación anunciada y la calculada, y se cuantifica en pérdidas lineales, no en resistencia térmica. Utilice las piezas previstas por el sistema, sin sustituirlas por bloques cortados.
Interfaces: carpinterías, forjados y trasdosado eventual
Colocación de la carpintería: continuidad, no espuma
El encuentro entre premarco y fábrica se resuelve con bandas de estanqueidad, membranas y sellante. La espuma expansiva rellena un hueco, no aporta ni estanqueidad al aire ni absorción de movimientos. Los vierteaguas se comprueban en tres puntos: pendiente, goterón, babero. Los forros se piden al espesor del trasdosado previsto, lo que supone que la decisión de trasdosar o no esté tomada antes del pedido de carpintería.
Tratamiento de los encuentros: rupturas, tabiques y arranques de muro
Los encuentros muro-forjado, muro-cubierta y los tabiques cortocircuitan el aislamiento repartido con la misma facilidad con que cortocircuitan un aislante añadido. Las rupturas de puente térmico en forjado, el retorno del aislante en las mochetas y el cuidado de los arranques de muro y de las trampillas deciden el resultado medido. Localice las zonas frías antes de cerrar, no después.
Cuándo el trasdosado se vuelve obligatorio, y por qué cara
El trasdosado se impone en cuanto se busca una ayuda sobre la partida de muros, ya que el umbral recae sobre el aislante añadido. Por el interior, elija un trasdosado sobre estructura con barrera de vapor continua. Por el exterior, verifique la compatibilidad de revoco, capa base y fijaciones sobre soporte cerámico, y anticipe el tratamiento de los puntos singulares que decide la durabilidad. Argile valora la fachada al metro cuadrado, del aislante al acabado.
Lo que va al presupuesto y lo que se documenta
Descomposición del precio: lo que el cliente debe poder leer
El precio de un muro monomuro depende del espesor, del formato, rectificado o no, y del ligante elegido. La mano de obra sigue la complejidad de los cortes y la accesibilidad. En el presupuesto, la línea que conviene separar es la de los puntos singulares: piezas de borde, rupturas, dinteles y tratamiento de aleros. Es la partida que el cliente no ve venir y la que explica la diferencia entre dos ofertas aparentemente idénticas.
Recepción y almacenamiento: lo que se controla en la entrega
Un bloque empapado o desconchado en las aristas ya no mantiene sus prestaciones declaradas. El almacenamiento se hace sobre palés estables, plastificados, fuera de humedades ascendentes, con una zona de corte dedicada. El control de lotes en la recepción se registra: es el único documento que le cubre si aparece un defecto sobre una serie.
Lo que se documenta para un control
Tres documentos sostienen el expediente. La declaración de prestaciones del bloque, que lleva la R declarada y sirve de referencia. La memoria de cálculo o el estudio térmico, que fija la prestación considerada para el muro real. Y, si se coloca un trasdosado, la ficha técnica del aislante con su resistencia térmica escrita expresamente, la que se confrontará con los 3,7 o 4,4 m²·K/W según el dispositivo buscado. Sin este último documento la actuación no es financiable, por buena que sea la calidad del muro.




