
Definir la obra antes del balance térmico: recopilación de datos útiles
Levantar la información del edificio: superficies, volúmenes, orientaciones, cerramientos y carpinterías
Antes del balance térmico, parta de una base sencilla. Levante la superficie calefactada, la altura libre, los volúmenes, la orientación de las fachadas y los sombreamientos (árboles, edificios). Describa los cerramientos (muros, forjados, cubierta) con material, espesor, aislamiento existente y estado. En cuanto a las carpinterías, anote el tipo de acristalamiento, el marco, las persianas, y tome fotografías. Objetivo: datos fiables y comparables.
Identificar los usos y los escenarios: calefacción, agua caliente, ventilación, consignas
Un buen diagnóstico no se limita a la envolvente. Enumere los sistemas existentes (generador, emisores, regulación), el agua caliente, la ventilación y las consignas reales estancia por estancia. Recopile al menos 12 meses de facturas y precise la ocupación (número de personas, presencia diurna). Así obtiene un escenario de uso realista, sin sobrevalorar las ganancias gratuitas.
Detectar los puntos sensibles in situ: puentes térmicos, humedad, infiltraciones de aire
In situ, busque lo que "pierde" energía. Localice los puentes térmicos en los encuentros (forjado, tabiquería de carga, balcón), las manchas de humedad, la condensación, el moho y las infiltraciones de aire alrededor de las carpinterías, trampillas y pasos de instalaciones. Una prueba de humos o una cámara termográfica en condiciones adecuadas ayudan a objetivar la situación. Estas señales orientan las prioridades sobre el terreno.
Metodología de cálculo de un balance térmico: del levantamiento a las pérdidas térmicas
Cálculo de las pérdidas térmicas por partida: muros, cubierta, forjados, acristalamientos, renovación de aire
Para un balance térmico fiable, empiece levantando superficies, espesores y naturaleza de los cerramientos. Luego calcule partida por partida. Base sencilla. Mídalo todo. Pérdida por transmisión: Φ = U × A × ΔT. Para el aire: Φ = 0,34 × Qv × ΔT. Añada los puentes térmicos cuando sean significativos; de lo contrario, subestimará la necesidad.
Elegir las hipótesis de 2026: resistencias térmicas, coeficientes U, condiciones climáticas locales
En 2026, evite los valores "a ojo". Utilice los valores R y U procedentes de las fichas de producto o de cálculos normalizados. Compruebe la continuidad del aislante, el estado real de las cámaras de aire y las carpinterías instaladas. Valores U coherentes. En cuanto al clima, utilice una temperatura exterior de base y grados-día adaptados al municipio, no a la región.
Comprobar la coherencia de los resultados: órdenes de magnitud, contrastes, errores clásicos
Compruebe el orden de magnitud. En una vivienda, el total suele situarse en torno a unos pocos kW a la temperatura de base. Contraste con el DPE, las facturas y la experiencia de obra. Sentido común. Errores clásicos: contar dos veces la ventilación y las infiltraciones, olvidar una buhardilla, sobrestimar un aislamiento asentado, o mezclar superficies interiores y exteriores.
Realizar un balance térmico completo: herramientas, formatos y pruebas que conservar
Seleccionar una herramienta adecuada: hoja de cálculo, software, o apoyo de una oficina técnica
Para que el balance térmico sea útil, elija la herramienta según el objetivo. Una hoja de cálculo basta para comparar variantes y hacer mediciones coherentes. Un software se vuelve preferible en cuanto necesite redactar un informe, estimar ahorros o predimensionar una bomba de calor. En una rehabilitación integral, el apoyo de una oficina técnica aporta un marco sólido y da seguridad a los cálculos.
Estructurar su expediente: fotos, croquis, mediciones, fichas de producto, justificantes de cálculo
Reúna todo en un único expediente, fechado y firmado, con una versión en PDF.
- Fotos antes, durante y después, con identificación de las estancias.
- Croquis acotados, superficies, volúmenes, espesores del aislante.
- Fichas técnicas, informes técnicos (avis techniques), pruebas RGE, memorias de cálculo.
Documentar sus hipótesis: ventilación, estanqueidad al aire, temperaturas, intermitencia
Anote sus hipótesis por escrito. Esto es lo que hace defendibles sus resultados en caso de control o de conversación con el cliente. Para fijar la parte de las temperaturas, puede apoyarse en las temperaturas de consigna.
- Tipo de ventilación y caudales adoptados.
- Nivel de infiltración y tratamientos de estanqueidad.
- Temperaturas de consigna y franjas de ocupación.
- Intermitencia de la calefacción y aportes internos.
Convertir el balance térmico en un plan de obras: prioridades y dimensionado
Priorizar las actuaciones: primero la envolvente, luego los sistemas (bomba de calor, caldera, ventilación mecánica)
El balance térmico sirve como mapa de las pérdidas térmicas. Se empieza por la envolvente: desván, muros, forjados de planta baja, estanqueidad al aire. Así reduce la demanda de calefacción antes de tocar los equipos. Solo después se decide el sistema: bomba de calor, caldera, y luego una ventilación mecánica adecuada para gestionar la humedad tras el aislamiento.
Dimensionar con precisión: potencia de calefacción tras las obras y margen de seguridad
Tras las obras de aislamiento, rehaga el cálculo de pérdidas térmicas. Es este el que determina la potencia de calefacción necesaria. Una bomba de calor sobredimensionada consume más y se desgasta antes. Mantenga un margen razonable para las puntas de frío, sin "inflar" el equipo. Piense también en el agua caliente y en el modo de regulación.
Presupuestar y planificar por fases: partidas, condicionantes de obra, coordinación con los demás oficios
Traduzca el plan en partidas y etapas. La idea es evitar tener que rehacer las cosas dos veces.
- Aislamiento y estanqueidad, luego control y ajustes.
- Ventilación, antes de los acabados, para pasar las instalaciones de forma limpia.
- Calefacción y electricidad. Luego puesta en marcha y equilibrado.
Asegurar la conformidad y el valor del balance térmico en 2026
Articular el balance térmico y la audit énergétique: cuándo basta uno, cuándo se requiere el otro
Un balance térmico sirve para comprender las pérdidas térmicas y dimensionar una solución, por ejemplo antes de instalar una bomba de calor o de aislar una partida concreta. En cuanto el proyecto se orienta a una rehabilitación integral, a la venta de una vivienda muy energívora, o a una ayuda que lo exija, la audit énergétique (auditoría energética reglamentaria) se convierte en la referencia. Sigue un método regulado y propone escenarios de obra coherentes.
Anticipar los requisitos de las ayudas: MaPrimeRénov', CEE, y lo que se espera en los controles
Para MaPrimeRénov' y los CEE, la conformidad se juega en tres puntos: cualificación RGE, pruebas de rendimiento, trazabilidad. Conserve presupuestos y facturas detallados, referencias de producto (ACERMI, ETAS, COP), notas de dimensionado, fotos antes/después y declaraciones responsables. En un control, un documento que falte puede bloquear el pago.
Explicar con claridad al cliente: lectura de los resultados, ahorros previstos, límites del cálculo
Presente los resultados como órdenes de magnitud y recuerde las hipótesis. Los ahorros dependen de los usos, del clima y de los ajustes. Dé un rango, no una promesa. Mencione los límites del cálculo (puentes térmicos, infiltraciones, comportamiento) y lo que se verificará después de las obras.
Cifras clave
1–2 h
Duración de la introducción de datos
±15–25 %
Precisión del método 3CL
2–4 h
Duración del levantamiento in situ
Preguntas frecuentes
Proporcione como mínimo una memoria de cálculo con una tabla de pérdidas térmicas por partida y por estancia, las hipótesis (U/R, grados-día/temperatura base, caudales de ventilación) y una síntesis de las prioridades de obra. Añada un plano o croquis con la identificación de los cerramientos y los puntos singulares, además de un dossier fotográfico fechado: esto es lo que respalda sus decisiones técnicas y limita las reclamaciones.

Louis Meneteau
CPO de Argile


