
Entender el papel del anticongelante en un circuito solar térmico
Qué hace el fluido caloportador: transferencia de calor y protección del material
En una instalación solar térmica, el fluido caloportador circula en circuito cerrado entre los captadores y el intercambiador del acumulador. Transporta las calorías captadas del sol, a la vez que asegura una circulación regular en las tuberías. Un fluido adecuado también limita los depósitos y ayuda a preservar los componentes sensibles, como el circulador y las juntas. El objetivo es simple: transferir el calor sin desgastar el material.
Por qué el anticongelante es indispensable: heladas, sobrecalentamiento y corrosión
Sin anticongelante, un episodio de heladas puede reventar un captador o un tramo de red, ya que el agua aumenta de volumen al congelarse. Por el contrario, en verano, el estancamiento puede provocar temperaturas muy elevadas. Un fluido mal elegido se degrada, pierde sus inhibidores y favorece la corrosión. Con la mezcla adecuada, gana protección contra las heladas, una mejor resistencia al calor y una durabilidad más regular.
Los principales tipos de fluido (glicol) y sus usos según las instalaciones
El más habitual es el glicol propilénico, apreciado en vivienda porque es menos tóxico. El glicol etilénico suele ofrecer buenas prestaciones, pero su uso exige más precauciones. En cualquier caso, priorice productos formulados para solar con inhibidores, y adapte la concentración al clima, al volumen y al tipo de emisor. Algunas configuraciones drainback usan agua, ya que el circuito se vacía cuando está parado.
Detectar las señales de un fluido caloportador que hay que sustituir
Caída del rendimiento y anomalías de temperatura: cuando el solar térmico "empuja menos"
En un circuito solar térmico, un fluido cansado se nota primero en el día a día. Tiempo de calentamiento más largo, apoyo que se activa con más frecuencia, diferencias de temperatura incoherentes entre captadores y acumulador. Si los captadores suben muy alto pero el acumulador apenas calienta, la transferencia "empuja menos".
Pérdida de presión, microfugas y vaso de expansión: las alertas de campo
Una caída de presión repetida en el manómetro, una válvula que gotea o marcas en los racores suelen indicar una microfuga o aire en el circuito. Verifique también el vaso de expansión: membrana cansada o precarga demasiado baja. Un circulador que cavita es otro indicio.
Fluido degradado: color, olor, depósitos y riesgos para el intercambiador
Al purgar, un fluido marrón, turbio, con olor "acaramelado", o depósitos pegajosos indica un sobrecalentamiento y una degradación del glicol. Estos lodos pueden ensuciar el filtro, el caudalímetro y el intercambiador, y luego acelerar la corrosión. En ese caso, controle el punto de congelación y el pH, luego enjuague y sustituya.
Planificar un mantenimiento solar eficaz en 2026
Frecuencia de control: prueba de anticongelante, pH, densidad y punto de congelación
En 2026, mantenga un ritmo sencillo: control anual de su instalación solar térmica, y una visita anticipada si hay caída de producción o sobrecalentamientos. Mida el anticongelante (glicol), el pH, la densidad y el punto de congelación. Un fluido demasiado ácido o demasiado diluido acelera la corrosión y hace caer el rendimiento.
Operaciones clave en obra: purga, reposición, control de la bomba y regulación
En obra, verifique las presiones, la presencia de aire, y purgue si es necesario. Realice una reposición de fluido solo tras identificar la causa (microfuga, vaso de expansión). Pruebe la bomba, las válvulas antirretorno y las sondas. Ajuste la regulación (consignas, histéresis) para limitar los ciclos cortos y el estancamiento, y controle los dispositivos de seguridad.
Trazabilidad y cuaderno de mantenimiento: qué anotar para proteger sus intervenciones
Un cuaderno claro evita las llamadas de posventa: sin sorpresas para usted y para el cliente. Anote la fecha, las medidas (pH, densidad, congelación), el tipo de glicol, los volúmenes añadidos, la presión en frío y en caliente, los ajustes de regulación, las piezas sustituidas, las fotos y las anomalías observadas. Es su prueba de buena práctica, y un verdadero ahorro de tiempo en la próxima visita. Para profundizar en la trazabilidad reglamentaria, piense también en el cuaderno de información de la vivienda.
Procedimiento de sustitución del fluido caloportador: método del profesional y buenas prácticas
Preparar la intervención: seguridad, recuperación del fluido antiguo y material necesario
En una instalación solar térmica, trabaje con el circuito frío. Corte la alimentación, limite la exposición al sol (cubra si es necesario) y prevea los EPI. Recupere el fluido antiguo en un recipiente estanco, sin vertido a la red. Material útil: bomba de llenado con mangueras, manómetro, llaves, cubo graduado, refractómetro y tiras de pH.
Vaciado, lavado y llenado: evitar el aire en el circuito y los errores más comunes
Abra los puntos altos para romper la depresión, luego vacíe por el punto bajo. Lave hasta obtener fluido claro, limpie el filtro y los purgadores. Llene por abajo con la estación de carga, en recirculación, hasta que desaparezcan las burbujas. Para limitar los problemas de aire, apóyese también en las buenas prácticas relacionadas con el purgador de aire automático. Evite la mezcla "a ojo", respete la concentración de anticongelante y la compatibilidad de materiales.
Puesta en marcha y ajustes: presión, caudal, equilibrado y verificaciones finales
En frío, ajuste la presión según la altura estática y controle la precarga del vaso. Ajuste el caudal en el caudalímetro, verifique el equilibrado, la ausencia de ruido de aire y de fugas. Mida la protección anticongelante y el pH, luego registre los valores y la fecha para el seguimiento.
Limitar las averías y fidelizar a sus clientes gracias al mantenimiento del solar térmico
Prevenir el estancamiento y el sobrecalentamiento: consejos sencillos para explicar al cliente
Explique que el estancamiento se produce cuando el solar térmico produce mientras el acumulador ya no puede absorber el calor. En verano, evite apagar la regulación. En caso de ausencia, active el modo vacaciones o una disipación nocturna si el autómata lo permite. Durante la visita, verifique sobre todo el vaso de expansión, la válvula y las marcas de descarga.
Elegir el anticongelante adecuado: compatibilidades, durabilidad y presupuesto
Utilice un fluido caloportador "especial solar" a base de glicol propilénico, con inhibidores compatibles con cobre, acero inoxidable y aluminio. Mida el punto de congelación con el refractómetro y vigile el pH. Una sustitución cada 3 a 5 años, según la temperatura y la calidad del fluido, limita los lodos, la corrosión y la pérdida de rendimiento.
Proponer un contrato de mantenimiento: contenido, precio y argumentos concretos
En 2026, un contrato tranquiliza y regulariza su planificación. Proponga una visita anual (presión, circuladores, regulación, sondas, seguridad, reposición, control del fluido) y una opción de intervención prioritaria. En cuanto al precio, apunte a un orden de magnitud de 150 a 300 € IVA incluido al año, ajustado según el acceso al tejado y la distancia.
Cifras clave
cada 3 a 5 años
Sustitución del fluido
hasta -30 °C
Protección anticongelante
3 a 10 L
Volumen del circuito
Preguntas frecuentes
En la práctica, muchas instalaciones apuntan a un punto de congelación entre -15 °C y -25 °C, a menudo alrededor del 30 al 45% de glicol propilénico según el producto. Mida con el refractómetro (o densímetro) tras la puesta en temperatura y ajuste con el concentrado del fabricante, no con un glicol "genérico". Anote el resultado en una etiqueta cerca del grupo solar para los próximos controles.

Pierre-Louis Guhur
CEO de Argile


